Movimiento feminista Wayuu pide despenalizar el aborto
“El contexto cultural, organizativo y social, permeado por costumbres coloniales que se reproducen al interior de las comunidades indígenas, las cuales se refuerzan por la norma que penaliza el aborto en el Código Penal, hacen que el aborto en todos los escenarios de la vida individual y colectiva sea un tema tabú, y por tanto hay estigmatización y desconocimiento generalizado al respecto. (...) En las comunidades Wayüü existe un silenciamiento, ocultamiento y naturalización de la violencia sexual. Como consecuencia, se producen situaciones como el suicidio y la maternidad forzada”, señala el documento enviado a la Corte Suprema.
“Un día cualquiera la niña toma la decisión de quitarse su propia vida, fue encontrada colgada con una cuerda con los que se cuelgan los chinchorros, cuentan los miembros más cercanos de su familia que encontraron su ropa interior manchada completamente con sangre (...). Los rumores que se sabe es que ella estaba embarazada y que ella había abortado”.
En el tercer caso: “Una menor de 13 años es violada por un hombre alijuna que era del interior del país, es decir, un ‘cachaco’. (...) La niña quedó en embarazo y no recibió asesoramiento de ninguna institución, al contrario, lo que recibió fue estigmatización y discriminación por parte del personal médico y los trabajadores sociales que la atendieron”.








