Murió el padre Javier Giraldo, referente de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó
Murió a los 82 años el padre jesuita Javier Giraldo, defensor de los derechos humanos y acompañante histórico de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, en Urabá.
El sacerdote jesuita falleció el martes 25 de agosto de 2026, a los 82 años. Durante décadas acompañó a comunidades víctimas del conflicto armado y documentó violaciones de derechos humanos. En Urabá, su nombre quedó ligado a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó.
Por: La Chiva de Urabá
El padre Javier Giraldo Moreno, S. J., murió a los 82 años, después de una vida marcada por el acompañamiento a comunidades campesinas, la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de verdad y memoria.
La Compañía de Jesús confirmó su fallecimiento
Giraldo había dedicado 61 años a la vida religiosa, 50 de ellos al ministerio sacerdotal. En las últimas décadas se convirtió en una de las voces más persistentes en la documentación de la violencia política y en el acompañamiento de quienes quedaron en medio de la guerra.
Pero si hay un territorio donde su partida tiene un significado especial es Urabá antioqueño.
En los caminos de San José de Apartadó, entre veredas, montañas y comunidades golpeadas por años de violencia, el padre Giraldo no llegó únicamente como investigador. Caminó con la gente, escuchó sus historias y acompañó a familias que buscaban respuestas en medio de uno de los periodos más difíciles del conflicto colombiano.
Un caminante que hizo de la memoria una forma de resistencia
Javier Giraldo fue cercano durante décadas a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, una experiencia de resistencia civil nacida en 1997 en medio de la confrontación armada.
Su relación con esta comunidad trascendió el trabajo documental. Radio Nacional de Colombia recordó, tras conocerse su muerte, que era habitual verlo caminar junto a sus habitantes y que la confianza construida durante años de acompañamiento le permitió permanecer cerca de las víctimas incluso en los momentos más cruentos de la guerra.
En una región donde los asesinatos, desplazamientos, amenazas y desapariciones dejaron profundas heridas, Giraldo asumió una tarea que consideraba esencial: que los hechos fueran conocidos y que las víctimas no fueran borradas de la historia.
Su trabajo permitió recopilar testimonios y documentar hechos de violencia que, de otra manera, habrían podido quedar reducidos al silencio de las familias.
El Centro Nacional de Memoria Histórica destacó precisamente su trabajo en el CINEP, la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz y la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, señalando que sus investigaciones contribuyeron al esclarecimiento de hechos violentos y a la construcción de memoria histórica en Colombia.
Una vida dedicada a escuchar a las víctimas
Giraldo estuvo vinculado al Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) y al Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política, donde participó en el seguimiento y documentación de hechos relacionados con el conflicto colombiano.
También fue investigador de Noche y Niebla, publicación que se convirtió en una de las referencias para el seguimiento de la violencia política y social en el país.
Su método tenía un elemento fundamental: escuchar.
Detrás de cada cifra había una familia. Detrás de cada nombre, una historia. Y detrás de cada desaparición, una persona cuya memoria no podía desaparecer junto con su cuerpo.
Ese principio acompañó buena parte de su trayectoria
La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas lo recordó este 25 de agosto como un “buscador humanitario e incansable”, destacando su compromiso con las personas desaparecidas y con la dignidad de sus víctimas. La entidad también reconoció su papel en la articulación de mujeres buscadoras y organizaciones de derechos humanos.
San José de Apartadó, una historia que caminó a su lado
La relación entre Javier Giraldo y la Comunidad de Paz es uno de los capítulos más importantes de su legado.
Durante años acompañó a sus habitantes en la documentación de hechos de violencia y en la defensa de su derecho a permanecer en el territorio y construir una vida alejada de la confrontación armada.
Su nombre quedó asociado a algunos de los episodios más dolorosos de la historia reciente de San José de Apartadó. Entre ellos está la masacre de febrero de 2005, en la que fueron asesinados el líder comunitario Luis Eduardo Guerra, integrantes de su familia y otras personas.
Reportes difundidos tras su muerte señalan que Giraldo documentó más de 200 crímenes contra integrantes de la Comunidad de Paz.
Para quienes vivieron aquellos años, sin embargo, su legado no puede medirse únicamente en informes, archivos o cifras.
Está también en la confianza.
En haber llegado cuando muchos tenían miedo de hablar. En haber escuchado cuando otros preferían guardar silencio. En haber conservado los nombres de quienes ya no podían contarlos.
La última búsqueda fue encontrar a Camilo Torres
Una de las últimas tareas de la vida de Javier Giraldo estuvo relacionada con otra desaparición que marcó la historia colombiana: la del sacerdote y sociólogo Camilo Torres Restrepo.
En 2019, Giraldo solicitó ante la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas la búsqueda del cuerpo de Torres, muerto en 1966 durante un combate, cuando formaba parte de la guerrilla del ELN.
La investigación humanitaria avanzó durante años hasta que, en junio de 2024, la UBPD recuperó una urna en el cementerio Campohermoso de Bucaramanga. Después de análisis históricos, antropológicos, forenses y genéticos, la entidad determinó que los restos correspondían a Camilo Torres.
El 15 de febrero de 2026, seis décadas después de la muerte de Torres, la UBPD realizó la entrega digna de sus restos al padre Javier Giraldo, quien había impulsado la búsqueda.
La propia UBPD reconoció que la labor de Giraldo fue fundamental para impulsar las acciones de localización y recuperación de los restos de Camilo Torres y destacó su defensa del derecho a la verdad y a la memoria.
“Estarás siempre aquí”
La noticia de su muerte provocó mensajes de reconocimiento desde organizaciones de víctimas, instituciones y comunidades que estuvieron cerca de su trabajo.
El Centro Nacional de Memoria Histórica destacó su compromiso con la verdad, los derechos humanos y la memoria del país.
Pero quizá una de las despedidas más significativas proviene de San José de Apartadó, el territorio donde su presencia durante décadas dejó una huella difícil de separar de la historia de la Comunidad de Paz.
“Estarás siempre aquí, con nosotras y nosotros”, expresó la comunidad en su despedida.
La frase resume una relación construida durante años de acompañamiento.
El legado de Javier Giraldo queda en Urabá
La muerte del padre Javier Giraldo deja un vacío entre quienes hicieron de la defensa de las víctimas una forma de vida.
En Colombia, su nombre queda asociado a la documentación del conflicto, la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de desaparecidos.
En Urabá, su historia tiene además un componente profundamente humano.
Queda en San José de Apartadó, en las familias que alguna vez le contaron sus dolores, en los nombres que ayudó a preservar y en los testimonios que se negaron a desaparecer.
Giraldo entendió que la memoria no era solamente mirar hacia atrás. También era una forma de defender el presente y de impedir que la violencia volviera a convertir a las víctimas en cifras anónimas.
Los archivos, los testimonios y las memorias que ayudó a construir permanecen.
Y en los caminos de San José de Apartadó, donde durante años caminó junto a campesinos que resistieron la guerra sin abandonar su territorio, permanecerá también el recuerdo de un sacerdote que decidió ponerse del lado de quienes más necesitaban ser escuchados.
Javier Giraldo murió en Bogotá, pero una parte importante de su historia quedó sembrada en Urabá.
Fuentes consultadas
La información fue contrastada con reportes de Radio Nacional de Colombia, el Centro Nacional de Memoria Histórica y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, entre otras fuentes periodísticas e institucionales.






