¡SOS! Bananeros y plataneros de Urabá no aguantan más: dólar a $3.100 golpea al sector
La caída de la tasa de cambio mantiene bajo presión a los productores de banano y plátano de Urabá. Mientras reciben menos pesos por cada dólar de sus exportaciones, los costos de producción continúan elevados.
Un nuevo llamado de alerta surge desde el sector agrícola de Urabá. Los productores de banano y plátano, dos de las principales actividades económicas de la región, enfrentan una creciente presión por cuenta de la caída del dólar, que se mantiene cerca de los $3.100.
La situación preocupa especialmente en una región como Urabá, donde miles de familias dependen directa e indirectamente de la producción, comercialización y exportación de estas frutas hacia mercados internacionales.
Por cada dólar que reciben los productores por sus exportaciones, ahora obtienen menos pesos colombianos.
Mientras los ingresos disminuyen por efecto de la tasa de cambio, buena parte de los costos que deben asumir las fincas continúan pagándose en pesos y mantienen una presión constante sobre los productores.
Menos pesos
El banano y el plátano que se producen en Urabá llegan a diferentes mercados internacionales y sus operaciones comerciales están estrechamente relacionadas con el comportamiento del dólar.
Sin embargo, cuando la moneda estadounidense pierde valor frente al peso colombiano, los ingresos obtenidos en dólares representan una menor cantidad de pesos al momento de realizar la conversión.
Es decir, aunque el productor mantenga sus ventas internacionales, puede terminar recibiendo menos recursos en moneda colombiana.
Esta situación afecta directamente los márgenes de rentabilidad de las fincas y genera preocupación entre los productores, especialmente porque el comportamiento de sus costos no necesariamente disminuye en la misma proporción.
Los costos altos
El principal problema que enfrenta actualmente el sector está en el desequilibrio entre los ingresos y los gastos.
Los productores deben continuar pagando mano de obra, fertilizantes, insumos agrícolas, transporte, mantenimiento de los cultivos, servicios, logística y demás costos propios de la actividad productiva.
Por eso, mientras el dólar baja y reduce la cantidad de pesos que reciben los exportadores, las obligaciones económicas de las fincas se mantienen.
El resultado es una reducción de los márgenes de ganancia y una mayor dificultad para mantener el equilibrio financiero de las unidades productivas. Los bananeros habían proyectado el valor de la divisa para el año 2026 en 4.200 pesos.
Una presión que golpea directamente a Urabá
La preocupación no se limita únicamente a los propietarios o productores de las fincas. La cadena del banano y el plátano mueve una importante actividad económica en Urabá y está relacionada con miles de empleos y servicios.
Trabajadores agrícolas, transportadores, proveedores de fertilizantes e insumos, empresas de logística, comerciantes y otros sectores dependen, directa o indirectamente, de la estabilidad de esta actividad.
Por eso, un periodo prolongado con un dólar bajo puede tener efectos que trascienden las fincas y se extienden a diferentes municipios y actividades económicas de la región.
Urabá es una de las principales zonas agroexportadoras de Colombia y el banano representa uno de sus sectores más importantes. Cualquier afectación prolongada sobre la rentabilidad de esta actividad genera preocupación por las consecuencias que podría tener sobre el empleo, la inversión y el movimiento económico regional.




