Duván Mozo llevó la fiebre de los años 80 a la Placa Rosalba Zapata de Apartadó
La tendencia de vestirse, bailar y revivir la cultura de los años 80, que se ha tomado las redes sociales en los últimos días, llegó al barrio Obrero de Apartadó. hombres, pero especialmente mujeres participaron en una jornada de actividad física, música y recreación con motivo de la celebración de Amor y Amistad, liderada por Duván Mozo en la noche del viernes 25 de septiembre de 2026.
La Placa Rosalba Zapata, ubicada en el barrio Obrero de Apartadó, se convirtió en una pista de baile al estilo de los años 80, durante una jornada de actividad física, música y recreación que reunió a numerosas mujeres para celebrar Amor y Amistad.
La actividad fue liderada por Duván Mozo, quien aprovechó la tendencia que se ha apoderado de las redes sociales en los últimos días, en la que personas de diferentes edades recrean la forma de vestir, bailar y comportarse de generaciones anteriores, especialmente la de los años 80.
Con atuendos, música y movimientos característicos de aquella época, las participantes disfrutaron de una programación que combinó ejercicio, baile e integración comunitaria, en un ambiente marcado por la alegría y la nostalgia de una década que sigue dejando huella en la cultura popular.
Música, baile y actividad física
La jornada incluyó diferentes espacios de baile, ejercicio y recreación, con el propósito de promover la participación de las mujeres, fomentar hábitos saludables y fortalecer la convivencia a través del aprovechamiento de los escenarios comunitarios.
Durante el encuentro, Duván Mozo resaltó la importancia de continuar generando este tipo de espacios para la práctica deportiva y la integración de las comunidades.
Asimismo, destacó que la actividad física ha sido una parte fundamental de su trayectoria, razón por la que continúa impulsando iniciativas que permitan a las personas disfrutar del deporte y compartir experiencias en escenarios de encuentro ciudadano.
La celebración de Amor y Amistad en la Placa Rosalba Zapata se sumó así a la tendencia de revivir los años 80, trasladando a un escenario comunitario de Apartadó la música, los bailes y las expresiones culturales de aquella generación.








