Escoba nueva barre bien, y la mayoría de los alcaldes de la subregión llegaron recargados de energías a pesar de las extenuantes y polarizantes campañas, no han parado de tocar puertas para materializar la gestión, aun antes de haber tomado posesión de sus cargos, de la misma manera algunos secretarios de despacho se han echado el puesto al hombro.
En Turbo y Apartadó, los Felipes, además de la olla raspada que encontraron, enfrentan crisis laboral, por resolver ante los jueces por los nombramientos en provisionalidad del 31 de diciembre que sus antecesores les dejaron, así como evidentes hechos de corrupción que han tenido que denunciar.