En el año 2003, fundamos el movimiento político social llamado Apartadó con Rostro Humano y participamos, a pesar de saber que los grupos de poder del momento tenían seleccionada a la persona que los representaría, aún sin haberse realizado las elecciones.
Logramos ganar el voto de opinión existente, y la esperanza de una parte pequeña del municipio político que creyó en la propuesta de Apartadó con Rostro Humano, era gente de a pie, vendedores ambulantes, desempleados, especialmente amas de casa, mal haría con mencionar algunas, porque no sería justo omitir nombres.