Lo que está pasando con la invasión desmedida del espacio público con fines económicos es lamentable. No avanzamos como la gran ciudad con zonas verdes y espacio de uso común para la recreación y disfrute de todos, sino como una ciudad tipo mercado persa, es decir, el Municipio es una gran plaza municipal.
Ese poco de ranchos comerciales en las avenidas de Apartadó, todo uso del espacio público por negocios formales, hay que regularlo, hay que cobrar arriendo por metro cuadrado utilizado y permitirlo solo en unos sitios específicos que no afecten el disfrute del espacio público por parte de todos.